jueves, 28 de abril de 2016

¿QUE HACES ESTE MES DE AGOSTO?


Tras unos años de ir configurando la idea, verano a verano, y testeado, amistad tras amistad, nos hemos decidido a presentar esta propuesta que mezcla un curso o taller de Bioconstrucción, Gestalt y Meditación.

¿Os atrevéis?

miércoles, 9 de marzo de 2016

El día de la mujer trabajadora


Ayer fue el día de la mujer trabajadora. Aún no siendo un gran amigo de la cultura (en mayúsculas) puse una mera felicitación a las mujeres en general, en mi muro, en Facebook. Nadie me hizo ninguna mala contestación pero en el canal de noticias había un poco de todo... sobre todo.

Como soy así de “defectuosillo” y un hecho inmediato suele enlazarme mentalmente con un hecho o situación del pasado recordé mi exposición en un taller monográfico impartido por Jaume Cardona.
Se trataba de un sueño arquetípico en el que emprendía un viaje alejándome de la mujer y del secuestro emocional de la misma para encontrar mi lugar en el mundo, este viaje se realizaba en solitario y pasaba por diferentes fases de mi existencia y en diferentes épocas de mi vida hasta que encontraba un lugar entre los hombres que me dejaban en un lugar sagrado, en soledad.

Los significados del sueño en sí guardaban relación en parte con mis estructuras parentales, la sorpresa se la llevaron las mujeres que asistían también al taller y aún se sorprendieron más cuando gran parte del resto de hombres del grupo fueron presentando sus sueños.
En esos sueños los hombres aparecíamos secuestrados, temerosos y/o machacados por las figuras femeninas de su infancia, y por norma general la figura masculina era algo ausente, difuso y/o desvirtuado.
Los hombres a nuestra vez fuimos testigos de lo mucho que habían sufrido ellas también a manos de los hombres.

Mientras escribía esto he decidido ir a ver si dos compañeras de aquel taller habían colgado algo en sus muros personales sobre el asunto del día de la mujer, la verdad es que esperaba encontrar una mera felicitación como la mía pero no se han molestado ni tan si quiera en eso. No han dicho nada y, mirando este ahora, me doy cuenta que en aquel taller se abrió una brecha entre nosotros y ellas.

En algunos casos la ampliación de la consciencia desdibuja esa frontera polar donde “los hombres son...” y “las mujeres son...”. Como hombre, antes y después de aquellos monográficos donde la comprensión y la compasión arrasaban con la cultura y con las experiencias pasadas que nos mancillaban la imagen que teníamos de nuestra otredad complementaria, me ha tocado sufrir la herencia y/o carga que las mujeres arrastraban del viejo régimen y de sus vestigios en sus anteriores parejas o maridos y, como no, de sus ancestros.

Quizá por eso, ayer felicité a las mujeres en general y hoy a mi y a otros tantos en particular por seguir queriendo alejarme de la cultura, que lo impregna y envenena todo, para aportar mi grano de arena creando otra cultura un poco más sana. Como decía un loco muy cuerdo “Vayan a terapia, a mi me fue bien, en serio”.

Un abrazo a hombres y mujeres por igual.


viernes, 8 de enero de 2016

FELIZ 2016

Desde hace años me gusta "La Alegoría del Carruaje" de Jorge Bucay" en un breve resumen este diferencia las partes del todo que es un humano.

- La Carroza: Viene a ser nuestro cuerpo donde se dan los requerimientos instintivos.

- Los caballos: Vienen a ser nuestras necesidades, deseos, afectos y pulsiones.

- El Cochero: Viene a ser nuestro intelecto, nuestra mente racional.


Como armonizamos estos tres elementos (aunque a mi modo de ver le faltan algunos aspectos) es como armonizamos nuestra vida:

- Vivir en el cochero y en el cuerpo sin ser conscientes de lo que sentimos o necesitamos no lleva a ninguna parte.

- Vivir en el cuerpo y los caballos nos conduce por derroteros que pueden ser peligrosos y desagradables.

- Vivir en los caballos y en el cochero no me deja ser consciente de mi cuerpo, ni de lo que siento (esta Bucay no la pone) pues en el cuerpo se dan las sensaciones.

 Como no siempre podemos vivir y armonizarnos a base de libros de autoayuda (aunque alguna gente lo consigue, aún no se como, pues ya lo intenté en su día) recurrimos a figuras como Terapeutas, Psicólogos, Psiquiatras, Pseudociencias, Curanderos, Tarotistas, Etc.

En cada escuela de terapia o psicoterapia existen diferentes premisas o se centran en diferentes centros, esto va de lo mental a lo corporal o a lo holístico.

Si quiero conocerme de Pe a Pa desde la razón lo mío será un Psicoanalista, si quiero que me pongan un parche para seguir viviendo sin darle más vueltas están los ansiolíticos, las terapias cognitivoconductuales y las breves estratégicas, si lo que quiero es experimentarme y experimentar como un todo puedo ir a un gestáltico y si lo que quiero es conciencia corporal puedo ir a un Reichiano o un Loweniano (y las que me dejo).

A fin de cuentas la cosa está en conocerse a uno mismo y ser feliz en la medida de lo posible con todo lo que entrama la vida. Hacerse cargo de que este viaje, el mio, el de cada uno denosotr@s, es único e irrepetible y que tomar decisiones y responsabilizarse de las mismas no queda excluido del pack.


Un abrazo y, acabando de hacer aún la digestión, Feliz 2016.

domingo, 8 de noviembre de 2015

TEATRO IMPRO EN SEKVANTARO





TEATRO IMPRO Vs TEATRO ORTODOXO

El teatro improvisado es la forma más fascinante que he conocido de hacer teatro. ¿Por que? Fácil, siempre que he hecho teatro me he visto sujeto a reglas y guiones que en el teatro impro quedan prácticamente anuladas o contrariadas. El teatro impro para mí es la forma más lúdica, abierta y divertida de hacer teatro y de poner de manifiesto las propias limitaciones del actor y así poder reconocerlas y trabajar con ellas, sobre ellas o más allá de ellas.

Esto se debe a que en gran medida en el teatro improvisado se usa la imaginación inmediata como telón de fondo y en el teatro de oficio se pretende, en muchos casos, hacer retratos fieles a la realidad. El problema de la “Realidad” es que queda sujeta a un guión, con lo cual ésta queda sujeta a algo artificial en tanto a que actor, escena y todo lo que ocurre suele quedar sujeto a la mentalidad del guionista o del director, y esas mentalidades en algunos casos están muy contenidas a las experiencias subjetivas de los mismos y a una objetividad en algunos casos dudosa.

Esto no pretende ser ningún ataque al teatro ortodoxo, si no más bien una observación en las pocas experiencias que he vivido en él y que me han hecho abandonarlo tarde o temprano. 

TEATRO IMPRO 

La magia de improvisar consiste en construir cualquier experiencia que se le ocurra al grupo de actores aquí y ahora, se construye la escena y lo que surge en ella en tiempo real. No hay guión y la premisa es siempre la afirmación de la propuesta por absurda que parezca.

Aunque actualmente ya se puede disfrutar de espectáculos de teatro Impro en algunas salas de Barcelona éste se usa en formación en arte dramático para poner al actor en una situación conflictiva. Así como en una obra estructurada el actor tan solo tiene que ceñirse al guión e interpretar el papel en Impro no hay ningún guión al que uno se pueda sujetar o defender con lo cual el actor queda forzado a la originalidad y al libre albedrío dentro de la propuesta que la escena representa.

La única dificultad que opera aquí es que es necesario perder el propio papel al cual el actor vive pegado de per se o conocerlo tan bien como para poder dar respuestas más elásticas o saber explotar en mayor o menor medida las potencialidades y carencias de ese papel vital. En este caso tanto el teatro en general como la impro en particular tienen una vertiente terapeutica para muchas personas.

IMPRO COMO ACTIVIDAD

La propuesta de la actividad consiste en una hora o más de juegos teatrales en grupo y unos tres cuartos de hora o media hora de improvisaciones cortas, después hay un cierre en grupo para recapacitar sobre las vivencias, dificultades y sensaciones que se han tenido durante la sesión.

Los beneficios del teatro improvisado son variados, estos van desde lo mental como puede ser aumentar la agilidad mental, la atención y la concentración, a lo instintivo como puede ser una mayor conexión con el cuerpo y una mejoría en la expresión y realización motriz, pasando por lo emocional como puede ser una mayor autenticidad de la expresión de los sentimientos en nuestra relación con los demás y con nosotros mismos.

Del mismo modo el taller se puede adaptar para poder interpretar situaciones de la vida cotidiana, a petición de cualquier actor o actriz del grupo, para poder obtener una visión más clara de lo que le pasa así como para poder vivir la experiencia en modo laboratorio a fin de poder aceptar tal situación u obtener de los demás formas de actuar que puedan ayudar al peticionario o peticionaria.


Xavier Angel Cebrecos



martes, 29 de septiembre de 2015

MEDITACIÓN ANAPANA EN SEKVANTARO


Al abrir un espacio de meditación me planteé escribir un poco sobre la motivación que me ha empujado a hacerlo. En el apartado actividades encontraréis mi teléfono de contacto y el mail para los grupos de meditación.

El precio de esta actividad es la voluntad.

VIDAS VOLCADAS HACIA EL EXTERIOR

En nuestro mundo, en este ajetreo que llamamos vida, estamos de alguna forma u otra sometidos y sometidas a un constante flujo de información, a un bombardeo constante de datos visuales que tienen como función que deseemos esto y aquello prometiéndonos, a niveles burdos y sutiles, que seremos más felices o más deseables. ¿Confundimos nuestras necesidades genuinas con deseos innecesarios?

Organizamos nuestras vidas en torno a las obligaciones que asumimos como adultos y adultas y que, de alguna forma u otra, nos imponemos a nosotros mismos a través de este ente, que creamos y conformamos cada día, al que llamamos sociedad. ¿Creamos y conformamos una sociedad en la que nos podemos sentir en paz y tranquilidad?

Despertamos casi cada día a una hora concreta, nos alimentamos a horas concretas, vamos a trabajar a una hora concreta y salimos a otra hora concreta. Disponemos de nuestro tiempo libre organizándolo en el poco tiempo que nos queda quedando con los seres a los que queremos a horas concretas y limitando ese tiempo hasta la hora concreta de ir a dormir para repetir, ese mismo patrón, al día siguiente. ¿Se mueven nuestras vidas al son de las agujas del reloj o movemos nuestras vidas desde nuestras sensaciones internas que nos dicen que estamos vivos?


LOS SÍNTOMAS

Releyendo lo que acabo de escribir con algo más de atención me he dado cuenta de que, incluso mientras lo escribía, sentía cierto grado de ansiedad. El retrato del hombre y la mujer occidentales parece más bien el retrato de una sociedad accidentada donde somos víctimas y verdugos de nosotros mismos y no nos damos cuenta de ello.

Parece que el paraíso que un día se puso ante nuestros ojos se ha transformado en una maquinaria imparable que no nos permite estar con nosotros mismos y con nosotras mismas, posiblemente tampoco nos permite un contacto genuino con los demás con tantas cosas danzando por nuestra mente.

Nuestra ausencia de silencio interior y la de nuestros iguales da como resultado un cacareo constante donde acompañarse en silencio y mera observación se ha convertido en algo poco usual. Ni si quiera en la intimidad o al despertar nos damos descanso: ponemos la televisión o la radio para llenar cualquier hueco de paz, no sea que nos encontremos con nosotros mismos y no nos guste lo que veamos o no nos guste lo que sintamos.


PARA QUÉ MEDITAR:

Hay diversas disciplinas de meditación o de terapias que ayudan a restablecer el desequilibrio que hemos establecido como patrón de normalidad. Algunas de ellas, como la Vipassana, nos sirven para ir mucho más allá de lo cotidiano y limpiar impurezas que se hayan lejos del alcance de nuestra conciencia. Otras como la Anapana se quedan un poco más cerca, de hecho has de aprender Anapana para poder realizar la meditación Vipassana.

Anapana es una meditación centrada tan solo en la respiración:

  1. Nos ayuda a tomar conciencia del ajetreo mental al que estamos sometidos y que favorece el poder tomar un poco de distancia de ese parloteo incesante. 
  2. Facilita la concentración y limita las divagaciones y las ideas locas dejándolas por lo que son. 
  3. Permite que aquietemos la mente para lograr espacios de silencio en nuestro interior .
  4. Favorece retirarnos un poco del mundo exterior mejorando el contacto genuino con nosotros mismos.
  5. Mejora nuestra capacidad para ser ecuánimes ante nuestros conflictos y ante el mundo exterior.

La decisión no está por ahí fuera, no hay que ir a buscarla, la decisión siempre está en nuestro interior.

Xavier Angel Cebrecos

Sekvantaro: Página de Facebook.

lunes, 20 de octubre de 2014

SOBRE LA ACTIVIDAD "GESTALT CREATIVA" Experiencia Integrativa a través de la expresión artística.


Gestalt Creativa es una actividad dirigida a todos los públicos. En ella se mezclan una pizca de meditación, expresión plástica y una pequeña dramatización.

No hace falta saber de pintura ni de dibujo, la creatividad no tiene nada que ver con el uso de técnicas, conocimientos y perfeccionismo. Tampoco hay que saber arte dramático o ser actor.

Meditación

La meditación nos sirve para contactar con nuestro cuerpo al mismo tiempo que, en circunstancias propicias, nuestra mente libere imágenes de nuestro subconsciente o inconsciente al consciente. También nos ayuda a situarnos en el aquí y ahora para poder sacar todo el jugo de la experiencia.

En la meditación como método de purificación, tanto las imágenes como los pensamientos, no son retenidas. En la meditación como método de purificación no nos debemos dejar atrapar por estas así como no las debemos rechazar.
En este caso dado que no es un uso para purificar sino que se usará la meditación como método exploratorio para encontrar algo que queremos representar o algo que queremos plasmar en forma de expresión artística.

No se usará meditación Vipassana pues no soy maestro como para guiar en ese tipo de meditación. Se usará la meditación Anapana.



Expresión Plástica

La expresión plástica nos servirá para realizar una representación gráfica de aquello que ha surgido en la meditación. Ya sea sensación, imagen o pensamiento.

La expresión plástica nos facilitará la expresión no verbal de aquello que esta en nuestro interior y nos servirá para después compartir eso que esta dentro de nosotros, verbalmente, con las otras personas que conforman el grupo.

Esto servirá como un ejercicio de integración parcial.


Dramatización

Usaremos la dramatización para integrar la experiencia vivida con totalidad y hallar aspectos ocultos y puntos ciegos de nuestra personalidad o asuntos de nuestra cotidianidad que nos gustaría mejorar cambiar o hacer más conscientes, esto nos resultará útil a la hora de gestionarnos mental y emocionalmente.

También la dramatización nos puede resultar útil para mejorar nuestra capacidad de expresión o poder desbloquear cualquier tipo de emoción que esté reprimida.


La otredad (el grupo)

Gestalt Creativa ha sido testeada con dos personas pudiendo ampliarse hasta más o menos unas diez personas.

El grupo resulta útil en el sentido de poder amplificar lo que se vive en la experiencia y nos ayuda a confrontarnos a nosotros y nosotras mismas, nuestros miedos, nuestras vergüenzas, nuestros excesos o dificultades ante los demás.

Los objetivos de la actividad pueden ser diversos, siempre dependiendo de en qué andan las personas que la realizan:

- Tomar un tiempo y hacer algo para mi.
- Dejar de pensar.
- Expresar las cosas que me suceden y no me permito expresar.
- Cerrar asuntos inconclusos que voy arrastrando.
- Conocerme un poco más desde otra perspectiva.
- Integrar aspectos rechazados de mi personalidad.
- Encontrar formas genuinas de hacer frente a lo que me pasa.

Recuerda consultar las fechas en las que se realizan en las actividades en el apartado Actividades, en la página web de Maitia o buscando el evento por facebook.

Muchas gracias por tu atención.

lunes, 13 de octubre de 2014

LA INCAPACIDAD PARA ACEPTARSE A UNO MISMO



No hace mucho conocí a una persona que me sorprendió lanzándome un juicio que me dejó bastante parado. Relataré la historia para que tú que lees esto, más allá de emitir un juicio u opinión, contemples a través de mis ojos el mundo en el que vivimos y como se entraman las relaciones personales dentro de nuestra realidad social.

Los sucesos

Me desperté después de tener este sueño:

“Salía a tocar el bajo a un escenario con unos amigos, al salir a escena me daba cuenta de que me faltaba la cuerda “MI” que viene a ser la cuerda más gruesa del instrumento. A parte del estrés que me suponía tener que encontrar la notación y la melodía sin dicha cuerda me invadió una sensación de desasosiego importante.”

Así que al despertarme me sentía triste y tras realizar las actividades cotidianas tomé el tren hacia el trabajo. Como terapeuta, en el trayecto, estuve indagando lo que me decía el sueño de mí. Hay sueños que enmascaran muy bien el contenido, por contra este sueño era especialmente claro y significativo. No tuve que darle muchas vueltas, con lo obvio del sueño y lo simbólico era suficiente. “A mis herramientas de expresión, a mi yo, le falta lo que a MI me pasa”.

Así que seguí con la tristeza tomando conciencia una vez más del mundo en el que vivo y de lo aislados y separados que estamos los unos de los otros. Consciente de mi propia dificultad en aquel momento para expresar lo que me pasaba. Al llegar a la puerta del trabajo se hallaban tres compañeros del trabajo, para ser más exactos dos chicas y un chico. Todos trabajamos en aquel momento en infancia. Se desarrolló esta conversación:

Otros - Hola. Buenos días.
Yo - Buenos días.
Otros - ¿Como estás?
Yo - Pues he tenido un sueño en el que le faltaba la cuerda MI a mi bajo y estoy triste.
Otros - ….........

Al cabo de unos días una de las compañeras presentes me soltó el juicio al que me refiero al principio de esta entrada. La cosa fue más o menos así:

Ella - Tú no sabes relacionarte con la gente.
Yo - ¿¿¿??? ¿Me puedes poner un ejemplo de eso que me acabas de decir?
Ella - Pues el otro día en el bar dijiste que estabas triste y hablaste de tu sueño. Y todo el mundo se quedó callado.
Yo - Se me preguntó como estaba o que tal y contesté la verdad. ¿Que tiene eso de malo? ¿Que tiene de malo contestar lo que a mi me pasa en ese momento?
Ella - ¿Que esperabas que te dijéramos?
Yo - En realidad nada. Solo expresé lo que me pasaba.

No tardé en darme cuenta que lo que en mi sueño se ponía de manifiesto era una realidad social que durante años siempre me había llamado la atención y me había hecho sentir como un extraño entre la multitud.
La gente no habla de si misma con normalidad: los sentimientos, las emociones, los pensamientos... no se comparten, mucho menos los que son tabú o vergonzantes en nuestra sociedad o, por decirlo de otra manera: aquellos que son mal vistos o que nos sitúan en una posición aparentemente vulnerable ante los demás.

Más allá de seguir girando alrededor de mi propio ombligo asumí que la paradoja que me presentaba mi sueño no era solo un tema individual mio, era un problema de carácter social. Esto definía una vez más la necesaria función de la terapia y de la necesidad de extrapolar al mundo lo que se da en terapia.

Hablé con más de una persona y de un colega sobre este asunto y la mejor respuesta me la dio un colega: “Si expresas algo que la gente no gestiona bien en si mismo tiende a removerlos, hace que vean su propia relación con la tristeza y quizá es algo que no quieran ver”

Es verdad. No pude negarme ante tal afirmación. Esto me llevó a plantearme el escribir estas lineas y las que siguen.

Las conclusiones

Más acá de las formas y convenciones sociales existe el mundo de lo interno y de cómo vivimos las cosas, lo que nos pasa. Hablo del mundo de las sensaciones y de las autopercepciones, el como nos percibimos como seres sensibles a nuestro medio y a nosotros mismos, hablo de lo que nos enaltece y nos capacita como seres humanos, hablo o más bien escribo sobre la conciencia de nosotros mismos.

En nuestra capacidad de gozo, de disfrute y hedonismo parece que los occidentales hemos arrinconado aquellos sentimientos reales y genuinos y las emociones que los acompañan en un lugar de privacidad y aislamiento.
Parece que hay una serie de admoniciones que predominan y que son acompañadas del “a vivir que son dos días” que guarda un tenebroso mensaje de fondo “Nadie te va a querer si estas triste”, “A nadie le importa tu tristeza”, “No es bueno estar triste”. Parece que, según lo que me dicen el individuo realmente adaptado es aquel que oculta sus sentimientos y que la expresión de los mismos, ya sea verbal o emocional, es una forma de relación social disfuncional.

Así pues parece que:

La libre expresión de un sentimiento y el estar en contacto con uno mismo y con lo que le pasa no es socialmente aceptable”

Recordando aún más la conversación esta el comentario añadido ¿Que esperabas que te dijéramos?, como si en todo la intención fuera manipular a los demás más allá de contestar a la pregunta “¿Como estas?”. No niego que en realidad quizá un abrazo, una caricia o un apretón en el hombro me hubieran sentado de perlas aunque el sueño en sí solo me situaba en la necesidad de auto-expresión, me situaba en la necesidad no solo de estar en contacto conmigo mismo sino de expresarlo, de compartir lo que me pasaba con los demás.

Parece ser, entonces, que lo socialmente aceptable es relegar el mundo interior a las sombras, a no sacar aquello que nos pasa a la luz, a dejar que aspectos de nuestra personalidad y sucesos que nos afectan existencialmente se pudran en el subterráneo de lo inconsciente y de la inexpresividad. Parece que el hecho de ir por la vida con una sonrisa nos da más validez que mostrar nuestras lágrimas, nuestro dolor o nuestra tristeza.

Parece ser que es mucho más aceptable socialmente mostrar una sonrisa al más puro estilo de natación sincronizada y mantener hábitos robóticos a diestro y siniestro que mostrarse tal cual somos en cada momento, con lo que sea y como sea.
Me entristece en cierto modo pensar que realmente hay algún beneficio en aislarse detrás de una proyección social y una apariencia, del todo o parcialmente, irreal.
Me entristece porque lo que me dijo el mundo en esta ocasión, como en otras, es que parece que como individuos sociales condenamos nuestra totalidad del momento inmediato y de nuestra comunicación real respecto a nosotros mismos en beneficio de la compostura y la gloria de un “yo” (un yo en realidad sometido) que se cuida muy mucho de gustar a los demás y de no mostrar ninguna brecha.

Este yo sometido, tan desarrollado en nuestras sociedades, parece querer controlar una puerta al reconocimiento de la pequeñez, la desnudez y de la insignificancia humana. Siendo, estas tres facetas, caminos que nos llevan como seres humanos, en realidad, hacia la fuente de la virtud, de un poder más elevado y divino que subyace en nosotros mismos y que nos aleja de los ideales, nos hace conscientes de nuestras imperfecciones, de nuestros vicios, nuestra falsedad, nuestro autómata, nuestra máscara y que nos orienta de alguna forma a la aceptación de las cosas tal como son. De alguna forma u otra el dolor, la tristeza y la conciencia de finitud, paradójicamente, nos acercan mucho más al cielo que a la tierra.

Vamos cerrando

¿Que tiene que ver este escrito con su título?

Aparentemente nada, pero permitidme una pequeña muestra de la aceptación de mi propia locura. Algunas veces quiero decir o escribir sobre algo y me sale lo que me sale. Puedo dar vueltas y divagar y mis palabras pueden acabar en un lugar donde posiblemente no hay significado ni relación alguna entre lo que anuncio y lo que escribo. Mis disculpas, no lo hago a propósito.

Soy tan complejo como para divagar y ser indirecto, soy tan sencillo y tan directo como para expresar lo que me pasa con los resultados ya arriba mencionados.
He aceptado también que no todo el mundo me va a comprender, sea en la vertiente que sea de mi personalidad. 

Siento que a medida que pierdo la esperanza en ser comprendido aumenta la capacidad de comprensión de las personas a las que realmente les importo.
Siento, también respecto al escrito, que a medida que me doy cuenta del descuadre que tengo respecto al mundo me voy poco a poco comprendiendo más a mi mismo y en consecuencia a los demás... y ese quizá es uno de los mayores regalos que uno se puede hacer.

Como me dijo hace poco mi sobrina mayor:

¿Te das cuenta de que muchas veces hablas como con acertijos?
A lo que contesté, que si, que era verdad... ¿o igual admití, sin más la posibilidad?

Así que os dejaré a vosotros y a vosotras mismas encontrar relación alguna entre lo escrito y lo anunciado. Es posible que en el proceso os encontréis a vosotros mismos.

Un fuerte abrazo.