Terapeuta Gestalt
Algunas veces uno se siente perdido y, mirándose en el presente, se sorprende al ver que, incluso cuando ha conseguido todo aquello que se había propuesto, se siente, por algún motivo, insatisfecho. Incluso cuando uno no cree tener dificultades las dificultades están ahí.
jueves, 28 de abril de 2016
miércoles, 9 de marzo de 2016
El día de la mujer trabajadora
Ayer
fue el día de la mujer trabajadora. Aún no siendo un gran amigo de
la cultura (en mayúsculas) puse una mera felicitación a las mujeres
en general, en mi muro, en Facebook. Nadie me hizo ninguna mala
contestación pero en el canal de noticias había un poco de todo...
sobre todo.
Como
soy así de “defectuosillo” y un hecho inmediato suele enlazarme
mentalmente con un hecho o situación del pasado recordé mi
exposición en un taller monográfico impartido por Jaume Cardona.
Se
trataba de un sueño arquetípico en el que emprendía un viaje
alejándome de la mujer y del secuestro emocional de la misma para
encontrar mi lugar en el mundo, este viaje se realizaba en solitario
y pasaba por diferentes fases de mi existencia y en diferentes épocas
de mi vida hasta que encontraba un lugar entre los hombres que me
dejaban en un lugar sagrado, en soledad.
Los
significados del sueño en sí guardaban relación en parte con mis
estructuras parentales, la sorpresa se la llevaron las mujeres que
asistían también al taller y aún se sorprendieron más cuando
gran parte del resto de hombres del grupo fueron presentando sus
sueños.
En
esos sueños los hombres aparecíamos secuestrados, temerosos y/o
machacados por las figuras femeninas de su infancia, y por norma
general la figura masculina era algo ausente, difuso y/o desvirtuado.
Los
hombres a nuestra vez fuimos testigos de lo mucho que habían sufrido
ellas también a manos de los hombres.
Mientras
escribía esto he decidido ir a ver si dos compañeras de aquel
taller habían colgado algo en sus muros personales sobre el asunto
del día de la mujer, la verdad es que esperaba encontrar una mera
felicitación como la mía pero no se han molestado ni tan si quiera
en eso. No han dicho nada y, mirando este ahora, me doy cuenta que en
aquel taller se abrió una brecha entre nosotros y ellas.
En
algunos casos la ampliación de la consciencia desdibuja esa frontera
polar donde “los hombres son...” y “las mujeres son...”. Como
hombre, antes y después de aquellos monográficos donde la
comprensión y la compasión arrasaban con la cultura y con las
experiencias pasadas que nos mancillaban la imagen que teníamos de
nuestra otredad complementaria, me ha tocado sufrir la herencia y/o
carga que las mujeres arrastraban del viejo régimen y de sus
vestigios en sus anteriores parejas o maridos y, como no, de sus
ancestros.
Quizá
por eso, ayer felicité a las mujeres en general y hoy a mi y a otros
tantos en particular por seguir queriendo alejarme de la cultura, que
lo impregna y envenena todo, para aportar mi grano de arena creando
otra cultura un poco más sana. Como decía un loco muy cuerdo “Vayan
a terapia, a mi me fue bien, en serio”.
Un
abrazo a hombres y mujeres por igual.
viernes, 8 de enero de 2016
FELIZ 2016
Desde
hace años me gusta "La Alegoría del Carruaje" de Jorge Bucay" en un
breve resumen este diferencia las partes del todo que es un humano.
- La Carroza: Viene a ser nuestro cuerpo donde se dan los requerimientos instintivos.
- Los caballos: Vienen a ser nuestras necesidades, deseos, afectos y pulsiones.
- El Cochero: Viene a ser nuestro intelecto, nuestra mente racional.
Como armonizamos estos tres elementos (aunque a mi modo de ver le faltan algunos aspectos) es como armonizamos nuestra vida:
- Vivir en el cochero y en el cuerpo sin ser conscientes de lo que sentimos o necesitamos no lleva a ninguna parte.
- Vivir en el cuerpo y los caballos nos conduce por derroteros que pueden ser peligrosos y desagradables.
- Vivir en los caballos y en el cochero no me deja ser consciente de mi cuerpo, ni de lo que siento (esta Bucay no la pone) pues en el cuerpo se dan las sensaciones.
Como no siempre podemos vivir y armonizarnos a base de libros de autoayuda (aunque alguna gente lo consigue, aún no se como, pues ya lo intenté en su día) recurrimos a figuras como Terapeutas, Psicólogos, Psiquiatras, Pseudociencias, Curanderos, Tarotistas, Etc.
En cada escuela de terapia o psicoterapia existen diferentes premisas o se centran en diferentes centros, esto va de lo mental a lo corporal o a lo holístico.
Si quiero conocerme de Pe a Pa desde la razón lo mío será un Psicoanalista, si quiero que me pongan un parche para seguir viviendo sin darle más vueltas están los ansiolíticos, las terapias cognitivoconductuales y las breves estratégicas, si lo que quiero es experimentarme y experimentar como un todo puedo ir a un gestáltico y si lo que quiero es conciencia corporal puedo ir a un Reichiano o un Loweniano (y las que me dejo).
A fin de cuentas la cosa está en conocerse a uno mismo y ser feliz en la medida de lo posible con todo lo que entrama la vida. Hacerse cargo de que este viaje, el mio, el de cada uno denosotr@s, es único e irrepetible y que tomar decisiones y responsabilizarse de las mismas no queda excluido del pack.
Un abrazo y, acabando de hacer aún la digestión, Feliz 2016.
- La Carroza: Viene a ser nuestro cuerpo donde se dan los requerimientos instintivos.
- Los caballos: Vienen a ser nuestras necesidades, deseos, afectos y pulsiones.
- El Cochero: Viene a ser nuestro intelecto, nuestra mente racional.
Como armonizamos estos tres elementos (aunque a mi modo de ver le faltan algunos aspectos) es como armonizamos nuestra vida:
- Vivir en el cochero y en el cuerpo sin ser conscientes de lo que sentimos o necesitamos no lleva a ninguna parte.
- Vivir en el cuerpo y los caballos nos conduce por derroteros que pueden ser peligrosos y desagradables.
- Vivir en los caballos y en el cochero no me deja ser consciente de mi cuerpo, ni de lo que siento (esta Bucay no la pone) pues en el cuerpo se dan las sensaciones.
Como no siempre podemos vivir y armonizarnos a base de libros de autoayuda (aunque alguna gente lo consigue, aún no se como, pues ya lo intenté en su día) recurrimos a figuras como Terapeutas, Psicólogos, Psiquiatras, Pseudociencias, Curanderos, Tarotistas, Etc.
En cada escuela de terapia o psicoterapia existen diferentes premisas o se centran en diferentes centros, esto va de lo mental a lo corporal o a lo holístico.
Si quiero conocerme de Pe a Pa desde la razón lo mío será un Psicoanalista, si quiero que me pongan un parche para seguir viviendo sin darle más vueltas están los ansiolíticos, las terapias cognitivoconductuales y las breves estratégicas, si lo que quiero es experimentarme y experimentar como un todo puedo ir a un gestáltico y si lo que quiero es conciencia corporal puedo ir a un Reichiano o un Loweniano (y las que me dejo).
A fin de cuentas la cosa está en conocerse a uno mismo y ser feliz en la medida de lo posible con todo lo que entrama la vida. Hacerse cargo de que este viaje, el mio, el de cada uno denosotr@s, es único e irrepetible y que tomar decisiones y responsabilizarse de las mismas no queda excluido del pack.
Un abrazo y, acabando de hacer aún la digestión, Feliz 2016.
domingo, 8 de noviembre de 2015
TEATRO IMPRO EN SEKVANTARO
TEATRO IMPRO Vs TEATRO ORTODOXO
El teatro improvisado es la forma más fascinante que he conocido de hacer teatro. ¿Por que? Fácil, siempre que he hecho teatro me he visto sujeto a reglas y guiones que en el teatro impro quedan prácticamente anuladas o contrariadas. El teatro impro para mí es la forma más lúdica, abierta y divertida de hacer teatro y de poner de manifiesto las propias limitaciones del actor y así poder reconocerlas y trabajar con ellas, sobre ellas o más allá de ellas.Esto se debe a que en gran medida en el teatro improvisado se usa la imaginación inmediata como telón de fondo y en el teatro de oficio se pretende, en muchos casos, hacer retratos fieles a la realidad. El problema de la “Realidad” es que queda sujeta a un guión, con lo cual ésta queda sujeta a algo artificial en tanto a que actor, escena y todo lo que ocurre suele quedar sujeto a la mentalidad del guionista o del director, y esas mentalidades en algunos casos están muy contenidas a las experiencias subjetivas de los mismos y a una objetividad en algunos casos dudosa.
Esto no pretende ser ningún ataque al teatro ortodoxo, si no más bien una observación en las pocas experiencias que he vivido en él y que me han hecho abandonarlo tarde o temprano.
TEATRO IMPRO
La magia de improvisar consiste en construir cualquier experiencia que se le ocurra al grupo de actores aquí y ahora, se construye la escena y lo que surge en ella en tiempo real. No hay guión y la premisa es siempre la afirmación de la propuesta por absurda que parezca.Aunque actualmente ya se puede disfrutar de espectáculos de teatro Impro en algunas salas de Barcelona éste se usa en formación en arte dramático para poner al actor en una situación conflictiva. Así como en una obra estructurada el actor tan solo tiene que ceñirse al guión e interpretar el papel en Impro no hay ningún guión al que uno se pueda sujetar o defender con lo cual el actor queda forzado a la originalidad y al libre albedrío dentro de la propuesta que la escena representa.
La única dificultad que opera aquí es que es necesario perder el propio papel al cual el actor vive pegado de per se o conocerlo tan bien como para poder dar respuestas más elásticas o saber explotar en mayor o menor medida las potencialidades y carencias de ese papel vital. En este caso tanto el teatro en general como la impro en particular tienen una vertiente terapeutica para muchas personas.
IMPRO COMO ACTIVIDAD
La propuesta de la actividad consiste en una hora o más de juegos teatrales en grupo y unos tres cuartos de hora o media hora de improvisaciones cortas, después hay un cierre en grupo para recapacitar sobre las vivencias, dificultades y sensaciones que se han tenido durante la sesión.Los beneficios del teatro improvisado son variados, estos van desde lo mental como puede ser aumentar la agilidad mental, la atención y la concentración, a lo instintivo como puede ser una mayor conexión con el cuerpo y una mejoría en la expresión y realización motriz, pasando por lo emocional como puede ser una mayor autenticidad de la expresión de los sentimientos en nuestra relación con los demás y con nosotros mismos.
Del mismo modo el taller se puede adaptar para poder interpretar situaciones de la vida cotidiana, a petición de cualquier actor o actriz del grupo, para poder obtener una visión más clara de lo que le pasa así como para poder vivir la experiencia en modo laboratorio a fin de poder aceptar tal situación u obtener de los demás formas de actuar que puedan ayudar al peticionario o peticionaria.
Xavier
Angel Cebrecos
martes, 29 de septiembre de 2015
MEDITACIÓN ANAPANA EN SEKVANTARO
Al abrir un espacio de meditación me planteé escribir un poco sobre la motivación que me ha empujado a hacerlo. En el apartado actividades encontraréis mi teléfono de contacto y el mail para los grupos de meditación.
El precio de esta actividad es la voluntad.
VIDAS
VOLCADAS HACIA EL EXTERIOR
En
nuestro mundo, en este ajetreo que llamamos vida, estamos de alguna
forma u otra sometidos y sometidas a un constante flujo de
información, a un bombardeo constante de datos visuales que tienen
como función que deseemos esto y aquello prometiéndonos, a niveles
burdos y sutiles, que seremos más felices o más deseables.
¿Confundimos nuestras necesidades genuinas con deseos innecesarios?
Organizamos
nuestras vidas en torno a las obligaciones que asumimos como adultos
y adultas y que, de alguna forma u otra, nos imponemos a nosotros
mismos a través de este ente, que creamos y conformamos cada día, al
que llamamos sociedad. ¿Creamos y conformamos una sociedad en la que
nos podemos sentir en paz y tranquilidad?
Despertamos
casi cada día a una hora concreta, nos alimentamos a horas
concretas, vamos a trabajar a una hora concreta y salimos a otra hora
concreta. Disponemos de nuestro tiempo libre organizándolo en el
poco tiempo que nos queda quedando con los seres a los que queremos a
horas concretas y limitando ese tiempo hasta la hora concreta de ir a
dormir para repetir, ese mismo patrón, al día siguiente. ¿Se mueven
nuestras vidas al son de las agujas del reloj o movemos nuestras
vidas desde nuestras sensaciones internas que nos dicen que estamos
vivos?
LOS
SÍNTOMAS
Releyendo
lo que acabo de escribir con algo más de atención me he dado cuenta
de que, incluso mientras lo escribía, sentía cierto grado de
ansiedad. El retrato del hombre y la mujer occidentales parece más
bien el retrato de una sociedad accidentada donde somos víctimas y
verdugos de nosotros mismos y no nos damos cuenta de ello.
Parece
que el paraíso que un día se puso ante nuestros ojos se ha
transformado en una maquinaria imparable que no nos permite estar con
nosotros mismos y con nosotras mismas, posiblemente tampoco nos
permite un contacto genuino con los demás con tantas cosas danzando
por nuestra mente.
Nuestra
ausencia de silencio interior y la de nuestros iguales da como
resultado un cacareo constante donde acompañarse en silencio y mera
observación se ha convertido en algo poco usual. Ni si quiera en la
intimidad o al despertar nos damos descanso: ponemos la televisión o
la radio para llenar cualquier hueco de paz, no sea que nos
encontremos con nosotros mismos y no nos guste lo que veamos o no nos
guste lo que sintamos.
PARA
QUÉ MEDITAR:
Hay
diversas disciplinas de meditación o de terapias que ayudan a
restablecer el desequilibrio que hemos establecido como patrón de
normalidad. Algunas de ellas, como la Vipassana, nos sirven para ir
mucho más allá de lo cotidiano y limpiar impurezas que se hayan
lejos del alcance de nuestra conciencia. Otras como la Anapana se
quedan un poco más cerca, de hecho has de aprender Anapana para
poder realizar la meditación Vipassana.
Anapana
es una meditación centrada tan solo en la respiración:
- Nos ayuda a tomar conciencia del ajetreo mental al que estamos sometidos y que favorece el poder tomar un poco de distancia de ese parloteo incesante.
- Facilita la concentración y limita las divagaciones y las ideas locas dejándolas por lo que son.
- Permite que aquietemos la mente para lograr espacios de silencio en nuestro interior .
- Favorece retirarnos un poco del mundo exterior mejorando el contacto genuino con nosotros mismos.
- Mejora nuestra capacidad para ser ecuánimes ante nuestros conflictos y ante el mundo exterior.
La
decisión no está por ahí fuera, no hay que ir a buscarla, la
decisión siempre está en nuestro interior.
lunes, 20 de octubre de 2014
SOBRE LA ACTIVIDAD "GESTALT CREATIVA" Experiencia Integrativa a través de la expresión artística.
Gestalt
Creativa es una actividad dirigida a todos los públicos. En ella se
mezclan una pizca de meditación, expresión plástica y una pequeña
dramatización.
No hace falta saber de pintura ni de dibujo, la creatividad no tiene nada que ver con el uso de técnicas, conocimientos y perfeccionismo. Tampoco hay que saber arte dramático o ser actor.
Meditación
La meditación nos sirve para contactar con nuestro cuerpo al mismo
tiempo que, en circunstancias propicias, nuestra mente libere
imágenes de nuestro subconsciente o inconsciente al consciente.
También nos ayuda a situarnos en el aquí y ahora para poder sacar
todo el jugo de la experiencia.
En la meditación como método de purificación, tanto las
imágenes como los pensamientos, no son retenidas. En la meditación
como método de purificación no nos debemos dejar atrapar por estas
así como no las debemos rechazar.
En este caso dado que no es un uso para purificar sino que se
usará la meditación como método exploratorio para encontrar algo
que queremos representar o algo que queremos plasmar en forma de
expresión artística.
No se usará meditación Vipassana pues no soy maestro como para
guiar en ese tipo de meditación. Se usará la meditación Anapana.
Expresión
Plástica
La expresión plástica nos servirá para realizar una representación
gráfica de aquello que ha surgido en la meditación. Ya sea
sensación, imagen o pensamiento.
La expresión plástica nos facilitará la expresión no verbal de
aquello que esta en nuestro interior y nos servirá para después
compartir eso que esta dentro de nosotros, verbalmente, con las otras
personas que conforman el grupo.
Esto servirá como un ejercicio de integración parcial.
Dramatización
Usaremos la dramatización para integrar la experiencia vivida con
totalidad y hallar aspectos ocultos y puntos ciegos de nuestra
personalidad o asuntos de nuestra cotidianidad que nos gustaría
mejorar cambiar o hacer más conscientes, esto nos resultará útil a
la hora de gestionarnos mental y emocionalmente.
También la dramatización nos puede resultar útil para mejorar
nuestra capacidad de expresión o poder desbloquear cualquier tipo de
emoción que esté reprimida.
La
otredad (el grupo)
Gestalt Creativa ha sido testeada con dos personas pudiendo ampliarse
hasta más o menos unas diez personas.
El grupo resulta útil en el sentido de poder amplificar lo que se
vive en la experiencia y nos ayuda a confrontarnos a nosotros y
nosotras mismas, nuestros miedos, nuestras vergüenzas, nuestros
excesos o dificultades ante los demás.
Los objetivos de la
actividad pueden ser diversos, siempre dependiendo de en qué andan
las personas que la realizan:
- Tomar un tiempo y hacer algo para mi.
- Dejar de pensar.
- Expresar las cosas que me suceden y no me permito expresar.
- Cerrar asuntos inconclusos que voy arrastrando.
- Conocerme un poco más desde otra perspectiva.
- Integrar aspectos rechazados de mi personalidad.
- Encontrar formas genuinas de hacer frente a lo que me pasa.
Recuerda consultar las fechas en las que se realizan en las actividades en el apartado Actividades, en la página web de Maitia o buscando el evento por facebook.
- Tomar un tiempo y hacer algo para mi.
- Dejar de pensar.
- Expresar las cosas que me suceden y no me permito expresar.
- Cerrar asuntos inconclusos que voy arrastrando.
- Conocerme un poco más desde otra perspectiva.
- Integrar aspectos rechazados de mi personalidad.
- Encontrar formas genuinas de hacer frente a lo que me pasa.
Recuerda consultar las fechas en las que se realizan en las actividades en el apartado Actividades, en la página web de Maitia o buscando el evento por facebook.
Muchas gracias por
tu atención.
lunes, 13 de octubre de 2014
LA INCAPACIDAD PARA ACEPTARSE A UNO MISMO
No hace mucho conocí a una persona que me sorprendió lanzándome un
juicio que me dejó bastante parado. Relataré la historia para que
tú que lees esto, más allá de emitir un juicio u opinión,
contemples a través de mis ojos el mundo en el que vivimos y como se
entraman las relaciones personales dentro de nuestra realidad social.
Me desperté después de tener este sueño:
“Salía a tocar el bajo a un escenario con unos amigos, al salir a
escena me daba cuenta de que me faltaba la cuerda “MI” que viene
a ser la cuerda más gruesa del instrumento. A parte del estrés que
me suponía tener que encontrar la notación y la melodía sin dicha
cuerda me invadió una sensación de desasosiego importante.”
Así que al despertarme me sentía triste y tras realizar las
actividades cotidianas tomé el tren hacia el trabajo. Como
terapeuta, en el trayecto, estuve indagando lo que me decía el sueño
de mí. Hay sueños que enmascaran muy bien el contenido, por contra
este sueño era especialmente claro y significativo. No tuve que
darle muchas vueltas, con lo obvio del sueño y lo simbólico era
suficiente. “A mis herramientas de expresión, a mi yo, le falta lo
que a MI me pasa”.
Así que seguí con la tristeza tomando conciencia una vez más del
mundo en el que vivo y de lo aislados y separados que estamos los
unos de los otros. Consciente de mi propia dificultad en aquel
momento para expresar lo que me pasaba. Al llegar a la puerta del
trabajo se hallaban tres compañeros del trabajo, para ser más
exactos dos chicas y un chico. Todos trabajamos en aquel momento en
infancia. Se desarrolló esta conversación:
Otros - Hola. Buenos días.
Yo - Buenos días.
Otros - ¿Como estás?
Yo - Pues he tenido un sueño en el que le faltaba la cuerda MI a mi
bajo y estoy triste.
Otros - ….........
Al cabo de unos días una de las compañeras presentes me soltó el
juicio al que me refiero al principio de esta entrada. La cosa fue
más o menos así:
Ella - Tú no sabes relacionarte con la gente.
Yo - ¿¿¿??? ¿Me puedes poner un ejemplo de eso que me acabas de
decir?
Ella - Pues el otro día en el bar dijiste que estabas triste y
hablaste de tu sueño. Y todo el mundo se quedó callado.
Yo - Se me preguntó como estaba o que tal y contesté la verdad.
¿Que tiene eso de malo? ¿Que tiene de malo contestar lo que a mi
me pasa en ese momento?
Ella - ¿Que esperabas que te dijéramos?
Yo - En realidad nada. Solo expresé lo que me pasaba.
No tardé en darme cuenta que lo que en mi sueño se ponía de
manifiesto era una realidad social que durante años siempre me había
llamado la atención y me había hecho sentir como un extraño entre
la multitud.
La gente no habla de si misma con normalidad: los sentimientos, las
emociones, los pensamientos... no se comparten, mucho menos los que
son tabú o vergonzantes en nuestra sociedad o, por decirlo de otra
manera: aquellos que son mal vistos o que nos sitúan en una posición
aparentemente vulnerable ante los demás.
Más allá de seguir girando alrededor de mi propio ombligo asumí
que la paradoja que me presentaba mi sueño no era solo un tema
individual mio, era un problema de carácter social. Esto definía
una vez más la necesaria función de la terapia y de la necesidad
de extrapolar al mundo lo que se da en terapia.
Hablé con más de una persona y de un colega sobre este asunto y la
mejor respuesta me la dio un colega: “Si expresas algo que la gente
no gestiona bien en si mismo tiende a removerlos, hace que vean su
propia relación con la tristeza y quizá es algo que no quieran ver”
Es verdad. No pude negarme ante tal afirmación. Esto me llevó a
plantearme el escribir estas lineas y las que siguen.
Las conclusiones
Más acá de las formas y convenciones sociales existe el mundo de lo
interno y de cómo vivimos las cosas, lo que nos pasa. Hablo del
mundo de las sensaciones y de las autopercepciones, el como nos
percibimos como seres sensibles a nuestro medio y a nosotros mismos,
hablo de lo que nos enaltece y nos capacita como seres humanos, hablo
o más bien escribo sobre la conciencia de nosotros mismos.
En nuestra capacidad de gozo, de disfrute y hedonismo parece que los
occidentales hemos arrinconado aquellos sentimientos reales y
genuinos y las emociones que los acompañan en un lugar de privacidad
y aislamiento.
Parece que hay una serie de admoniciones que predominan y que son
acompañadas del “a vivir que son dos días” que guarda un
tenebroso mensaje de fondo “Nadie te va a querer si estas triste”,
“A nadie le importa tu tristeza”, “No es bueno estar triste”.
Parece que, según lo que me dicen el individuo realmente adaptado es
aquel que oculta sus sentimientos y que la expresión de los mismos,
ya sea verbal o emocional, es una forma de relación social
disfuncional.
Así pues parece que:
“La libre expresión de un sentimiento y el estar en contacto
con uno mismo y con lo que le pasa no es socialmente aceptable”
Recordando aún más la conversación esta el comentario añadido
¿Que esperabas que te dijéramos?, como si en todo la intención
fuera manipular a los demás más allá de contestar a la pregunta
“¿Como estas?”. No niego que en realidad quizá un abrazo, una
caricia o un apretón en el hombro me hubieran sentado de perlas
aunque el sueño en sí solo me situaba en la necesidad de
auto-expresión, me situaba en la necesidad no solo de estar en
contacto conmigo mismo sino de expresarlo, de compartir lo que me
pasaba con los demás.
Parece ser, entonces, que lo socialmente aceptable es relegar el
mundo interior a las sombras, a no sacar aquello que nos pasa a la
luz, a dejar que aspectos de nuestra personalidad y sucesos que nos
afectan existencialmente se pudran en el subterráneo de lo
inconsciente y de la inexpresividad. Parece que el hecho de ir por la
vida con una sonrisa nos da más validez que mostrar nuestras
lágrimas, nuestro dolor o nuestra tristeza.
Me entristece en cierto modo pensar que realmente hay algún
beneficio en aislarse detrás de una proyección social y una
apariencia, del todo o parcialmente, irreal.
Me entristece porque lo que me dijo el mundo en esta ocasión, como
en otras, es que parece que como individuos sociales condenamos
nuestra totalidad del momento inmediato y de nuestra comunicación
real respecto a nosotros mismos en beneficio de la compostura y la
gloria de un “yo” (un yo en realidad sometido) que se cuida muy
mucho de gustar a los demás y de no mostrar ninguna brecha.
Este yo sometido, tan desarrollado en nuestras sociedades, parece
querer controlar una puerta al reconocimiento de la pequeñez, la
desnudez y de la insignificancia humana. Siendo, estas tres facetas,
caminos que nos llevan como seres humanos, en realidad, hacia la
fuente de la virtud, de un poder más elevado y divino que subyace en
nosotros mismos y que nos aleja de los ideales, nos hace conscientes
de nuestras imperfecciones, de nuestros vicios, nuestra falsedad,
nuestro autómata, nuestra máscara y que nos orienta de alguna forma
a la aceptación de las cosas tal como son. De alguna forma u otra el
dolor, la tristeza y la conciencia de finitud, paradójicamente, nos
acercan mucho más al cielo que a la tierra.
Vamos cerrando
Aparentemente nada, pero permitidme una pequeña muestra de la
aceptación de mi propia locura. Algunas veces quiero decir o
escribir sobre algo y me sale lo que me sale. Puedo dar vueltas y
divagar y mis palabras pueden acabar en un lugar donde posiblemente
no hay significado ni relación alguna entre lo que anuncio y lo que
escribo. Mis disculpas, no lo hago a propósito.
Soy tan complejo como para divagar y ser indirecto, soy tan sencillo
y tan directo como para expresar lo que me pasa con los resultados ya
arriba mencionados.
He aceptado también que no todo el mundo me va a comprender, sea en
la vertiente que sea de mi personalidad.
Siento que a medida que
pierdo la esperanza en ser comprendido aumenta la capacidad de
comprensión de las personas a las que realmente les importo.
Siento, también respecto al escrito, que a medida que me doy cuenta
del descuadre que tengo respecto al mundo me voy poco a poco
comprendiendo más a mi mismo y en consecuencia a los demás... y ese
quizá es uno de los mayores regalos que uno se puede hacer.
Como me dijo hace poco mi sobrina mayor:
¿Te das cuenta de que muchas veces hablas como con acertijos?
A lo que contesté, que si, que era verdad... ¿o igual admití, sin
más la posibilidad?
Así que os dejaré a vosotros y a vosotras mismas encontrar relación
alguna entre lo escrito y lo anunciado. Es posible que en el proceso
os encontréis a vosotros mismos.
Un fuerte abrazo.
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