La terapia Gestalt es una terapia perteneciente a la psicología humanista (o Tercera Fuerza), la cual se caracteriza por no estar hecha exclusivamente para tratar enfermos, sino también para desarrollar el potencial humano.
La terapia Gestalt se enfoca más en los procesos que en los contenidos. Pone énfasis sobre lo que está sucediendo, se está pensado y sintiendo en el momento, por encima de lo que fue, pudo haber sido, podría ser o debería estar sucediendo.
Utiliza el método del darse cuenta ("awareness") predominando el percibir, sentir y actuar. El cliente aprende a hacerse más consciente de lo que hace. De este modo, va desarrollando su habilidad para aceptarse y para experimentar el "aquí y ahora" sin tanta interferencia de las respuestas fijadas del pasado.
Se prefiere usar el término cliente que paciente, ya que un paciente es alguien enfermo que va a que otro le cure, mientras que cliente es un termino más neutro, el cual sólo indica que es alguien que acude a la consulta del terapeuta. En esta terapia, el cliente es quien tiene que "autocurarse", el terapeuta sólo le guía y le ayuda para que lo consiga, haciendo más bien una función de observador externo y no tanto de "el que cura".
El objetivo de la terapia Gestalt, además de ayudar al cliente a sobreponerse a síntomas es permitirle llegar a ser más completa y creativamente vivo y liberarse de los bloqueos y asuntos inconclusos que disminuyen la satisfacción óptima, autorealización y crecimiento. Por tanto, se ubica en la categoría de las terapias humanistas.
Parece que no se puede avanzar sin pasar página, eh?
ResponderEliminarCierto, y es importante no saltarse ninguna página, si te saltas alguna página puedes perder el hilo de la historia.
ResponderEliminarEn cualquier caso si abres un libro siempre le sacarás más partido si lo haces por voluntad propia y, si lo acabas, ya no hace falta que cargues con él por todas partes, lo puedes dejar sencillamente en el estante, para cuando necesites alguna referencia o leerlo con gafas recién graduadas, con nuevos ojos y nuevas formas de percibir para que, el mismo libro, te diga nuevas y viejas cosas. Idependientemente de si lo has escrito tú o lo empezó a escribir otra persona.